Modestos, Mircea Eliade
La más orgullosa, y su ambición no tiene límites. Nunca olvidaré la emoción con la que leí Pensamientos de un hombre como cualquier otro”, excelente libro del Padre Nicolás Iorga. Pero Hay, sin embargo, algo que no entendí: ¿por qué “un hombre como cualquier otro”? N. Iorga es – y lo sabe mejor que nosotros- un hombre excepcional. Sin embargo, memorialista o moralista, se describe en todos sus libros como un pobre hombre, como un pobre sabio que intenta realizar algo en Rumania. Se podría creer, leyendo tales confidencias, que N. Iorga es tímido y modesto. Es todo lo contrario. Bajo la apariencia de la modestia, se esconden la conciencia de su genio y el orgullo que deriva de esto. Alguien me decía. -No soy orgulloso al punto de no conocer que soy un gran hombre. Otro día me confió, después de haber escuchado los elogios entusiastas de un amigo: -Soy modesto, me gusta mucho que se hable de mí. Bajo su apariencia paradójica, estas confesiones son muy verdaderas. Un gran orgulloso sabe u...