Coronacracia Burguesa: la peste, los medios y el miedo


 

No es el coronavirus: es el miedo universal que han implantado en las mentes de cada habitante de este planeta a través de los medios de comunicación. Veamos las cifras:

-Según la OMS, hay al 11 de abril, 1.775.210 infectados en el mundo comprobados. Los científicos suponen que puede ser el triple, pues se estima que en un 70 u 805 no presentan síntomas. Actualmente se producen en el mundo 5 millones de casos graves de influenza o gripe (OMS). Cuando la epidemia se transformó en pandemia y llegó a tierras europeas, todo cambió para el resto del mundo. Italia pasó a ser el centro del apocalipsis, seguido por España, el Coronavirus pasó a ser el único tema.

Han probado el inmenso poder de los medios de comunicación masiva, que les han hecho creer al mundo que un virus que no afecta al 99% de la población mundial, es la Peste Negra y la Gripe Española juntas. Televisores y radios difunden la opinión de los nuevos profetas del Armagedón, comunicadores que nadan en la superficie de escenarios que el poder impone, sin cuestionar ni profundizar nada, más allá de lo que la zanahoria que les han colgado delante de sus narices les permite ver.

El virus ha atacado casi a los mayores del mundo, a aquellos que cobran pensiones o jubilaciones y que los organismos financieros multinacionales han dejado en claro que “cuestan caro”, como lo dejó claro Chiristine Lagarde, es decir, para ellos 100 mil jubilaciones menos implican un ahorro importante.

También han multiplicado sus ganancias los laboratorios para variar. Y los que manejan las bolsas del mundo están comprando acciones a precio vil; acciones que en pocos meses multiplicarán por decenas su valor. Pero además, los explotadores del mundo sin distinción, están llevando a cabo un ajuste de hecho contra los asalariados en todo el planeta, pagando sólo parte de los salarios (muchas veces menos de la mitad), o despidiendo a sus empleados.





Hay quienes hablan de “nuevo orden” para el mundo que viene después del desquicio planetario creado por el virus del 2 ó 3 % de letalidad, uno que pueda humanizar al capitalismo. Pero la realidad expresa otra cosa, cuando los pobres se controlan entre ellos y hasta se acusan ejerciendo el rol de policías ante los de su misma clase. Es el gran Hermano llevado al paroxismo: no sólo te controla el Estado, sino tu propio vecino. El control social impuesto avanza en el recorte de libertades; la vigilancia de las fuerzas de represión en las rutas, las calles y los barrios; la necesidad de pedir permiso para circular y trabajar: el ojo estatal stá en todos lados, omnipresente. Un experimento para evitar o socavar futuras posibles rebeliones, que les han salido demasiado bien hasta ahora.

Si alguien está esperando que el coronavirus cambie este sistema oprobioso donde el 1% de la población posee el 90% de la riqueza del mundo, pronto se dará cuenta de la candidez de esa esperanza. No es la lucha contra el covid 19 lo que construirá un mundo justo, sino la lucha y la destrucción del sistema capitalista. Si algo ha demostrado.- por si hacía falta hacerlo nuevamente- esta crisis sanitaria transformada en cuarentena mundial, es que ante la circunstancia extraordinaria de que la clase trabajadora se ha visto impedida de trabajar, la economía mundial se derrumbó a niveles aún más desastrosos que durante las crisis de 1930 y del 2008, dejando en claro que sólo los trabajadores generan riqueza y no el capital.

El capitalismo, la burguesía, no pueden darle solución a los permanentes problemas que crea, tanto a la humanidad como a la biósfera. La concentración de la riqueza es pocas mano aleja la posibilidad de una vida digna a las mayorías populares, y el modo de producción burgués depreda los recursos naturales a un punto que a esta altura es de casi no retorno.

La peor pandemia no es el virus sino el capitalismo. La humanidad debe darse cuenta antes de que sea tarde y, en términos históricos, no queda mucho tiempo para ello.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Grecia Mejía y la historia de su marca: Salsus México

Cancionero Picot

Los Solitarios